miércoles, 23 de noviembre de 2011

Hay amores que nunca acaban...


Y son eternos.

Y, por supuesto, ¡maravillosos!

Poema



Te amo por ceja, por cabello, 
te debato en corredores blanquísimos donde se juegan las fuentes de la luz,
te discuto a cada nombre, te arranco con delicadeza de cicatriz,
voy poniéndote en el pelo cenizas de relámpago y cintas que dormían en la lluvia.
No quiero que tengas una forma, que seas precisamente lo que viene detrás de tu mano,
porque el agua, considera el agua, y los leones cuando se disuelven 
en el azúcar de la fábula,
y los gestos, esa arquitectura de la nada,
encendiendo sus lámparas a mitad del encuentro.
Todo mañana es la pizarra donde te invento y te dibujo;
pronto a borrarte, así no eres, ni tampoco con ese pelo lacio,
esa sonrisa.
Busco tu suma, el borde de la copa
donde el vino es también la luna y el espejo,
busco esa línea que hace temblar a un hombre
en una galería de museo.

Además te quiero, y hace tiempo y frío.

Julio Cortázar 

lunes, 21 de noviembre de 2011

jueves, 17 de noviembre de 2011

domingo, 13 de noviembre de 2011

Retórica simple




Los sentimientos no desaparecen, sólo se transforman. Y cualquier ser humano es incapaz de evitarlos...

¿Increible?

By Julia Margaret Cameron

Alguien opinó: "Ojalá todos los circuitos de fórmula 1 fueran tan espectaculares como éste (en referencia al de Abu Dhabi)".

Entonces pensé, sin hablar: "Claro, como la sociedad en la que vivimos... Espectacular, asombrosa, despampanante".


domingo, 30 de octubre de 2011

Me cansé de esperar


XLIX 
Si es que alguna vez viene ese tiempo
en que fruncir el seño sea el signo,
contra ese tiempo en que el amor acabe
y venga a solicitar prudente rendición de cuentas,

contra ese tiempo en que ante mí
pasarás como un extraño, sin saludarme ni con
                                                               [los ojos,

que fueron soles para mí;
contra ese tiempo en el que el amor se convierta en
                                                               [su contrario,

contra ese tiempo posible me fortifico
prematuramente  y reconozco mi insignificancia,
soy yo quien se adelanta para poner a tu lado
todas las razones de esta circunstancia.

En ti están todas las decisiones si quieres
                                                      [abandonarme
nada puedo hacer, el amor no se obliga.

William Shakespeare, 'Sonetos'; Editorial Planeta (1999). Traducción: Alejandro A. Carugati.