domingo, 30 de octubre de 2011

Me cansé de esperar


XLIX 
Si es que alguna vez viene ese tiempo
en que fruncir el seño sea el signo,
contra ese tiempo en que el amor acabe
y venga a solicitar prudente rendición de cuentas,

contra ese tiempo en que ante mí
pasarás como un extraño, sin saludarme ni con
                                                               [los ojos,

que fueron soles para mí;
contra ese tiempo en el que el amor se convierta en
                                                               [su contrario,

contra ese tiempo posible me fortifico
prematuramente  y reconozco mi insignificancia,
soy yo quien se adelanta para poner a tu lado
todas las razones de esta circunstancia.

En ti están todas las decisiones si quieres
                                                      [abandonarme
nada puedo hacer, el amor no se obliga.

William Shakespeare, 'Sonetos'; Editorial Planeta (1999). Traducción: Alejandro A. Carugati.

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