domingo, 31 de julio de 2011

Placeres que matan

Queriendo (se)

Jordi Gual

"(...) Yo ahora sé que todo viene de mí misma; que todo nace en mi interior; que no puedo 

pedir a los hombres amor y esperanza, si en mí, en lo profundo de mi alma, no tengo

sembradas semillas de amor y esperanza. Que ellos, los hombres, a lo sumo, podrán

ayudarme a cultivarlas. Podrán derramar un suave rocío en la tierra seca de mi corazón; un

rocío de comprensión, de fidelidad, de amor incluso; pero no será amor en mí si mi semilla de

amor no ha brotado y ha crecido y me llena toda".


A tientas y a ciegas, Marta Portal. Páginas 234 y 235, editorial Planeta de Barcelona (1966)

De revoluciones y progresos


Toda ciudad que crece llega a su límite cuando quienes viven en ella se cansan de buscar el cielo.

Verdades (II)

"Reflections in the sun", de Fabián Pérez.

"Ahora, ella sabe que su cuerpo es lo único que posee para mostrar su intimidad. Ella comprende ahora al filósofo que decía: 'el cuerpo es la realidad del espíritu'. Y sabe que sin su cuerpo yo no sabría nada de ella y que sin mi cuerpo ella no sabría nada de mí".


A tientas y a ciegas, Marta Portal. Página 169, editorial Planeta, Barcelona 1966.

Rodeados

 Somos nosotros quienes le pertenecemos a la Naturaleza y no ella a nosotros.

viernes, 29 de julio de 2011

martes, 12 de julio de 2011

VIII La flor del camino



    "¡QUÉ PURA, Platero, y qué bella es esta flor del camino! Pasan a su lado todos los tropeles -los toros, las cabras, los potros, los hombres-, y ella tan tierna y tan débil, sigue enhiesta, malva y fina, en su vallado triste, sin contaminarse de impureza alguna. 
    Todos los días, cuando, al empezar la cuesta, tomamos el atajo, tú la has visto en su puesto verde. Ya tiene a su lado un pajarillo, que se levanta -¿por qué?- al acercarnos; o está llena, cual una breve copa, del agua clara de una nube de verano; ya consiente el robo de una abeja o el voluble adorno de una mariposa. 
    Esta flor vivirá pocos días, Platero, pero su recuerdo ha de ser terno. Será su vivir como un día de tu primavera, como una primavera de mi vida. ¡Ay! ¿Qué le diera yo al otoño, Platero, a cambio de esta flor divina, para que ella fuese, diariamente, el ejemplo sencillo de la nuestra?".


Juan Ramón Jimenez, Platero y yo, edición de 1979. Página 20 y 22. Editorial Losada, Colección Juvenilia. 

domingo, 3 de julio de 2011

Separación

"El pelo se le ha caído hacia uno de los lados de la cara. Los labios se abren y dejan ver, pálidas, las encías. La nuca queda al descubierto y distinguís el lunar que has besado tantas veces, latiendo suavemente. Pero ella ya no es ella: es un error que se ha desprendido de tu cuerpo".

Tomás Eloy Martínez. El vuelo de la reina, 2002. Página 291. Editorial Alfaguara.